LLEVAN OBISPOS ENCÍCLICA AL SENADO

“Yo he dicho que el Papa es un especie de poeta porque ha expresado de muchas maneras lo que nosotros vemos, lo que nosotros sentimos y lo que quisiéramos decir”, Arzobispo de Monterrey.

México D.F. (www.pastoralsiglo21.org).- 4 de noviembre 2015. En un hecho histórico para México, hoy por la mañana monseñor Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey, y el obispo auxiliar de Monterrey, Juan Armando Pérez Talamantes, presentaron la encíclica papal Laudato Si’ ante el Senado de la República.

Es la primera vez que de manera oficial obispos mexicanos se presentan en la cámara del Congreso de la Unión.

El foro “La Pobreza y el Cambio Climático: Presentación de la Encíclica Laudato Si’” fue organizado por la Comisión Especial de Cambio Climático y también colaboraron el Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC) y la Fundación Konrad Adenauer.

El Arzobispo de Monterrey explicó que una ecología integral exige que se le aborde desde múltiples puntos de vista.

“Algunos presupuestos teológicos e históricos permiten formular la propuesta de una ecología integral que surge de un diálogo entre las ciencias de la vida y de la tierra, entre la religión y la técnica, entre la ecología y la economía, entre la política la vida y la ética. Se trata de superar la ecología ambiental que consideraba al hombre fuera del ambiente como una razón proyectista que usa el ambiente”, dijo el Arzobispo Cabrera López.

El medio ambiente injertado en el hombre y el hombre como parte inseparable de la ecología fue otro de los temas.

“Hoy tenemos conciencia más clara de que el medio ambiente no es un objeto fuera del hombre, sino que el hombre está adentro; es engendrado, nace, se desarrolla vive y muere en él. El hombre es tierra. La Iglesia invita a un diálogo consciente de las preocupaciones que embargan los corazones cristianos, les presenta una síntesis de la teología sobre la creación. A los no cristianos los invita al diálogo sobre los problemas contemporáneos acerca de la casa común, invitando así a toda persona disponible a colaborar por el bien común”.

“Es por ello un llamado al diálogo entre la ética cristiana, la investigación científica, la moralidad, la responsabilidad política, acerca de la responsabilidad por el planeta y la solicitud por el cuidado de la casa común. En tres palabras, la naturaleza es un don, una actitud que se toma frente a ella y una decisión que nos compete a todos”.

También habló de problemas como la trata de personas, la marginación y el descarte de personas en la sociedad, del cuidado humano y del mundo natural, de su ciclos y sus frutos como una maravilla que todo ser humano puede reconocer y compartir.

“El Papa reflexiona sobre la línea cósmica de San Francisco de Asís, cuando un corazón humano culto experimenta sentimientos de admiración y respeto por todo lo que se vive”, dijo.

Después de la ponencia de monseñor Cabrera López, tocó el turno a monseñor Pérez Talamantes, quien dijo que el avance tecnológico adquiere un poder e influencia muy fuerte en todas las decisiones y en todas las organizaciones.

“El Papa pide considerar que la economía muchas veces asume el desarrollo tecnológico en función del rédito y propone que el avance de la ciencia y la tecnología no equivalen al avance de la humanidad y de la historia como seres humanos en fraternidad, en justicia y hermandad”.

La consecuencia del antropocentrismo moderno, agregó, es que todo se vuelve irrelevante si no sirve a los propios intereses inmediatos y la ley civil se entiende como una imposición arbitraria, como un obstáculo a evitar, por eso se propone que la ley tenga una vinculación y que se cumpla.

“Otra situación es el trabajo humano. Dejar de invertir en las personas para obtener un mayor rédito inmediato es un mal negocio para la sociedad. La persona tendría que estar en el centro de todas estas decisiones y no en el rédito inmediato”.

Añadió que la innovación biológica a partir de la investigación es otra de las preocupaciones de esta crisis. Se refiere a los organismos genéticamente modificados que son una cuestión de carácter complejo y provocan la concentración de tierras productivas en manos de pocos. El Papa Francisco piensa en particular en los pequeños productores que trabajan en la red de ecosistemas que sufren afectaciones en este tema.

“El centro de la encíclica está en una manera de vivir nueva, en una educación nueva que nos lleve a una ecología integral que convoque a diálogo a todos los sectores sociales, incluidas las religiones, puesto que trabajan motivaciones y valores muy importantes. Una ecología cultural y de la vida cotidiana que hay que educar”.

“Esta cultura nos permitirá plantearnos inclusive la convivencia social bajo otros criterios, llegando también a una nueva concepción del amor, más cercana a la propuesta de Nuestro Señor Jesucristo, un amor, como lo dice el Papa Francisco, capaz de respetar, sí a la hermana naturaleza, pero también a nuestros hermanos los seres humanos”, concluyó.

Líneas de orientación camino a la cumbre de París de parte de la Santa Sede, enumeradas por monseñor Pérez Talamantes.

Considerar integralmente el tema del cambio climático de manera global.
El clima y la atmósfera son bienes globales comunes.
Lograr un acuerdo mundial justo, vinculante, que motive a la transformación legal en armonía con la naturaleza y respetemos los derechos de todos.
Limitar el aumento de la temperatura global. Proponer la descarbonización para la mitad de este siglo XXI.
Garantizar que el límite máximo de aumento de temperatura se refleje en un acuerdo global legalmente vinculante con acciones y compromisos.
Garantizar a todos el acceso al agua y a la tierra para consolidar los sistemas alimentarios.
Garantizar la inclusión y participación de los más vulnerables en las decisiones.
Garantizar que el acuerdo lleve un proceso de adaptación.
Ayudar a los más vulnerables a realizar este proceso donde los que tienen más poder económico, científico y tecnológico tienen responsabilidad de apoyar a los más vulnerables.
Establecer hojas de ruta sobre los compromisos financieros que hay que considerar a nivel nuestro necesitamos una nueva cultura ecológica que nos obligue a replantearnos nuestro concepto de felicidad tan asociada al tener y menos asociada al ser.   (arquidiocesismty.org)

Por: Rocío Díaz     1sena

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