«Un camino de esperanza. Sesenta años de diálogo y fraternidad interreligiosa a la luz de la Declaración conciliar Nostra aetate»

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«Un camino de esperanza. Sesenta años de diálogo y fraternidad interreligiosa a la luz de la Declaración conciliar Nostra aetate», aprobada por el papa León XIV. El texto revisa seis décadas de diálogo de la Iglesia con otras religiones y plantea los desafíos actuales para la convivencia, la libertad religiosa y la paz. El documento es claro en un punto: dialogar no significa borrar las diferencias ni renunciar a la propia identidad. Por eso descarta expresamente la posibilidad de «fundar una gran religión mundial en la que todas las creencias queden niveladas», afirmando que esa opción debe excluirse «por respeto a uno mismo y a los demás». La propuesta es otra: construir una sociedad fraterna capaz de acoger las diferencias. Para ello, el Vaticano pide superar «la lógica de la defensividad, la hostilidad o la conquista» y adoptar una actitud abierta, benévola y valiente. La nota también denuncia el antisemitismo, la islamofobia, la persecución religiosa, el fundamentalismo y el uso del nombre de Dios para justificar la violencia. Al mismo tiempo, reafirma que el diálogo interreligioso no supone relativismo: la Iglesia mantiene su confesión de Cristo como único Redentor, mientras promueve el respeto y la colaboración con creyentes de otras tradiciones. Dialogar no es dejar de creer. Es aprender a encontrarnos sin convertir nuestras diferencias en muros.